Y entonces lo que importa no es ya el resultado, eso se vuelve secundario y banal; comienzas entonces a darle un peso a las acciones, a la improvisación en la propia vida. Porque después de todo entiendes que puedes recomponer, “deshacerlo todo y recomenzar”, ah claro pero hay cosas irrecuperables, hay estragos y cicatrices, y daños a terceros que no podemos remediar, por eso siempre está la cautela y comprender que nuestro campo de actuación es la acción sobre uno mismo, no sobre los demás, sólo lo que podemos controlar y decidir, por eso no terminaremos matando a nadie esperando después recomponer el camino…
viernes, 4 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
"(...) y comprender que nuestro campo de actuación es la acción sobre uno mismo, no sobre los demás, sólo lo que podemos controlar y decidir, por eso no terminaremos matando a nadie esperando después recomponer el camino…"
Ahhhh eso me ha encantado, pero qué difícil resulta a veces hacerse cargo de sí mismos... U_U
Si, vaya que es difícil pero basta permitirse el ensayo y aceptar el error...
Publicar un comentario